jueves, marzo 24, 2005

Por la paz

La América (de los Estados Unidos) profunda impuso su ley en el resultado de las elecciones presidenciales celebradas en noviembre de 2004. Desde Nueva York, la ventana engreída del mundo, la productora cinematográfica Benerly Camnhe argumenta que vive en una isla de la costa de Europa, según publica 'The New York Times'. Lo cierto es que el apoyo del supranacional poder económico aupó el triunfo de George Bush, que volvió a ocupar el sillón presidencial de la única potencia del mundo. Nadie sabe qué hubiera hecho John Kerry, el otro candidato a la Casa Blanca que le pudo hacer sombra, si hubiera triunfado. Es probable que el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, le hubiera palmeado la espalda para bregar junto a Europa en la búsqueda de un mundo más justo, a pesar de constituir una tarea difícil de emprender contra los intereses económicos multinacionales y contra todos los dictadores que anda sueltos por el mundo.